Células madre del cordón umbilical muestran mejoras motoras en niños con parálisis cerebral
Parálisis cerebral y células madre del cordón: una conexión que empieza a transformar vidas
La parálisis cerebral (PC) es una condición neurológica permanente que afecta la movilidad y el desarrollo motor en la infancia. Hasta ahora, los tratamientos convencionales se han enfocado en la rehabilitación física, pero un creciente número de estudios están demostrando que las células madre del cordón umbilical podrían mejorar significativamente la calidad de vida de estos niños.
Un meta-análisis sin precedentes
Una reciente publicación internacional de 2025 ha reunido datos individuales de más de 400 niños tratados con infusión de sangre de cordón umbilical en 11 ensayos clínicos. Esta colaboración global ha permitido observar, con una potencia estadística sin precedentes, que los niños que recibieron células madre del cordón junto con su rehabilitación habitual mejoraron notablemente en sus funciones motoras, especialmente entre los 6 y 12 meses posteriores a la infusión.
Las mejoras fueron más evidentes en los niños menores de 5 años y con niveles leves o moderados de afectación (niveles 1 a 3 en la escala GMFCS), según la medida funcional conocida como GMFM‑66, utilizada globalmente para evaluar avances motores en PC.

El primer caso en Australia: un niño de 6 años, una familia, una esperanza
Este mismo año, en el Hudson Institute of Medical Research (Australia), se administró por primera vez sangre de cordón autóloga a un niño de 6 años con parálisis cerebral. El tratamiento, realizado con el apoyo de una unidad de criopreservación familiar, mostró mejoras tempranas en equilibrio, tono muscular y capacidad de marcha.
Su madre declaró:
“Pocas semanas después de la infusión, vimos cómo su forma de caminar cambió. Tiene más confianza, se mueve mejor… es increíble”.
¿Cómo actúan estas células?
La sangre del cordón umbilical contiene células madre hematopoyéticas y mesenquimales, además de una rica composición de factores inmunomoduladores. Estas células parecen ejercer efectos antiinflamatorios y regenerativos en el cerebro, mejorando la plasticidad neuronal y reduciendo la rigidez muscular (espasticidad), que es uno de los síntomas más limitantes de la PC.
¿Qué implica esto para las familias?
Este avance reafirma la importancia de preservar la sangre del cordón umbilical al nacer, incluso cuando no haya antecedentes familiares de enfermedades.
Los tratamientos no son aún de rutina, pero cada vez más investigaciones validan su eficacia y aceleran su disponibilidad clínica.
Estamos ante un momento clave en la medicina regenerativa pediátrica. Las células madre del cordón umbilical, que hasta hace pocos años eran descartadas como residuo, hoy se perfilan como una herramienta terapéutica real y transformadora para niños con parálisis cerebral.
En nuestra labor diaria como banco de criopreservación, seguimos comprometidos con acercar estos avances a más familias, brindando una oportunidad de futuro desde el primer día de vida.
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